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Narrador sin restricciones que firma como

Un cuento corto de Oscar Wilde inspirķ el relato ganador de Francisco Coronel

Era la primera vez que este escritor de 20 aņos de edad participa en un concurso literario y su relato "El cazador" se impuso a los 256 trabajos inscritos en el II Premio Anual de Cuento Salvador Garmendia

Francisco Coronel Mejías tiene dos pasiones: leer y escribir. A ambas les dedica gran parte de su tiempo, eso sí, siempre en procura del apacible silencio, ese que, quizá, es el único hábito irrestricto que practica a la hora de sentarse a desbordar sus ideas sobre el teclado y en complicidad de la pantalla de su computador personal. De día o de noche, en su habitación o en la universidad, cualquier momento es propicio para dejarse llevar por esas historias que comienzan en su imaginario y terminan atrapando a los lectores.

 

Este es el caso de “El cazador”, un relato de seis páginas de extensión, con enfoque en lo siniestro y en lo grotesco, que escribió inspirado en el cuento corto "La princesa y el enano" de Óscar Wilde, cuyo argumento incluye a una bestia que acecha a los demás personajes. También tomó referencias deDrácula de Bram Stoker y Frankestein de Mary Shelley, aunque en menor medida.

 

Por supuesto, el joven narrador (Barquisimeto, 1997) salva las distancias y reconoce que las historias del autor de El retrato de Dorian Gray y La importancia de llamarse Ernesto son de una índole mucho más psicológica, por eso afinca que el “monstruo” de su cuento es de una naturaleza muy distinta a la de la bestia descrita por el irlandés en sus relatos.

 

Lo escribió durante la Semana Santa pasada y los días posteriores a esta. Luego, lo postuló para la segunda edición del Premio Anual de Cuento Salvador Garmendia bajo el seudónimo “Julio Sociedad”, y resultó ser el mejor de los 256 trabajos inscritos. Lo que le gustó al jurado calificador, fue que “El cazador” está basado en una leyenda para armar una historia de una aventura frustrada que, a su vez, se transforma en un sutil estudio del carácter humano y la venganza, como se lee en el veredicto.

 

Como parte del premio, este relato encabezará el libro del II Premio Anual de Cuento Salvador Garmendia. Este galardón es una iniciativa conjunta de la Fundación Rosa y Giuseppe Vagnoni (Fundavag) y la Universidad de Carabobo a través de la Feria Internacional del Libro (Filuc).

 

Este segundo tomo también incluirá los cuentos que recibieron menciones honoríficas, a saber: “Las calladas maneras de Dios” de Rafael Simón Hurtado; “Juntos en la noche” de Óscar David González; “Enamorados” de Lizandro Bello; “La casa del olvido” de Víctor Alarcón; “Los del piso de arriba siempre ganan” de Javier Garrido Boquete y “Piedras en El Calvario” de César Aramís Contreras.

 

Solo tiene año y medio escribiendo

Hay que decirlo, aunque “El cazador” no es lo único que Francisco ha escrito, sí es el primero que envía a un concurso literario. Antes no se había atrevido a confrontarse con otros autores porque no creía tener el potencial suficiente para alcanzar algún premio. Una narradora amiga de su mamá, Yvette Mejías, fue quien lo animó a inscribirse.

 

“Me gusta escribir demasiado”, afinca, pero no se engaña: “tengo mucho que mejorar y quiero hacerlo”. Hasta donde sabe, es el único miembro de su familia que se dedica a producir historias. En todo caso, a la persona que le atribuye haberse adentrado en el mundo literario es al escritor y profesor Carlos de Santis, cuyo seudónimo "José Soledad", inspiró el de Francisco: “Julio Sociedad”.

  

— ¿Quién es “Julio Sociedad”?

 —“Julio Sociedad” es un simple muchacho con año y medio de nacido, que descubrió de la noche a la mañana que la escritura era una de sus grandes pasiones y que quería esforzarse por desarrollar esa habilidad que muchos le adjudicaban, aunque él no lo creyera del todo. Conozco muy bien a “Julio” y puedo asegurar que sigue albergando muchas dudas, a veces todo esto le parece producto de su volátil imaginación, pero ahora puede ver que sus sueños no son imposibles de alcanzar y quiere realmente trabajar en lo que haga falta para dirigir su vida hacia el punto al cual quiere llegar.

 

De cazadores y bestias

Con "La princesa y el enano", Francisco quedó fascinado por la forma como el autor maneja el argumento, ya que no revela toda la historia y permite a los lectores interpretarla libremente. En “El cazador” intentó apoyarse en ese estilo narrativo, es decir, contar solo lo superficial y dejar la verdadera historia de fondo. De ahí que cada capítulo es una entrada al diario de Omar Castellanos, el personaje principal.

 

Vale decir que la historia central narra las vivencias de un grupo de cazadores que deciden internarse en un bosque “maldito” para probarse a sí mismos —y a los demás— su valentía, y también para demostrar que los rumores sobre ese lugar son solo supersticiones. Pero con el paso de los días, los cazadores se quedan sin provisiones y no saben cómo salir del bosque, al mismo tiempo, ignoran la presencia de cierta criatura temible que está dispuesta a acabar con ellos.

 

Esta pudiera ser la descripción impresa en la contraportada del libro en físico. Sin embargo, en palabras del autor “El cazador” es ese mal que acecha a los corazones y amenaza con convertir la vida de su víctima en un infierno, mientras que la criatura temible —dice— puede ser cualquier cosa: una bestia, un espectro, un fenómeno o uno mismo.

 

Salvador Garmendia para admirar

El premio que Francisco acaba de ganar lleva el nombre de uno de los narradores más respetados del país y de Suramérica, Salvador Garmendia. Una de las cosas que más llaman su atención sobre este icónico cuentista, es la manera como este comenzó desarrollar su talento y a adentrarse en el mundo de la escritura.

 

“Sufrió de tuberculosis —comenta—, lo cual lo dejó varios años tumbado en una cama. Durante ese tiempo pudo leer muchísimo y adquirió un gusto literario muy marcado. Eso es interesante porque pareciera que hay una tendencia entre los escritores a iniciar sus carreras a partir de sufrimientos y tribulaciones”.

 

También es un lector sediento. Acaba de terminar Crimen y castigo de Dostoyevski y tiene pendiente El silencio de los inocentes de Thomas Harris, El último pasajero de Manuel Loureiro y Grandes esperanzasde Charles Dickens. Además, dice tener muchas ganas de leer a Stephen King, a Lovecraft y Metro 2033de Dmitry Glukhovsky. De los autores criollos tiene en cola Las lanzas coloradas de Arturo Uslar Pietri,El pasajero de Truman de Francisco Suniaga y Las aventuras de Juan Planchard de Jonathan Jakubowicz.

 

—El lema de la 18.a Filuc es "Para seguir leyendo". ¿Qué libro asociaría con esa frase?

—Se lo pondría a 1984 de George Orwell porque parece un libro que nunca se termina. Luego de acabarlo, te das cuenta que así pasa con tu día a día. Como venezolano no pude más que darme cuenta de la infinidad de similitudes entre la sociedad presentada en ese libro y la nuestra. La línea final del cuento debería ser "Para seguir leyendo" porque la historia nunca pareciera terminar.

 

Narrador sin restricciones

“¡Aún no está terminado!”. Con esta frase Francisco se refiere al libro Sobriamente parto el vidrio que tiene publicado en Wattpad. Hasta ahora lo conforman solo ocho cuentos de su autoría, de los que “En los brazos de Morfeo” está escrito sin signos de puntuación, sin embargo, mantiene su coherencia. Sí, él es un narrador sin restricciones y un joven preocupado por la situación del país, la cual está reflejada en sus relatos “Cambia las campanas por un reloj” y “Rumores”.

 

De hecho, el año pasadosu cuento “Cambia la campana por un reloj”, que está inspirado en el estilo narrativo de Ernest Hemmingway, quedó entre las 10 mejores historias presentadas para el Festival de Teatro de la Universidad Monteávila, donde estudia Comunicación Social. Y su guion “Rumores”, que se basa en el cuento "Algo muy grave va a suceder en este pueblo" de Gabriel García Márquez, fundamentó el cortometraje homónimo que está disponible en Youtube.

 

— ¿Qué le diría a los jóvenes escritores que como usted tienen la inquietud de publicar y mostrar sus trabajos?

—Lo más importante es que no escriban para nadie más que para sí mismos. No escriban porque quieran obtener fama o reconocimiento. No está mal que quieran ser reconocidos, pero lo principal es que escriban porque lo aman, porque quieren crear historias y moldear los mundos que narran dentro de ellas y porque esto los llena de felicidad. No hay razón para que dejen de mostrar aquello de lo que se sienten orgullosos. ¡Atrévanse! No tengan miedo en decirle al mundo "estoy aquí", porque podrían ser los próximos grandes escritores de Venezuela, de Latinoamérica, del mundo, y a mí me gustaría poder ver eso.


 

Autor Autor: Daniela Chirinos
Fecha Fecha: 27.09.2017